Cumplimos un año de blog. Ustedes y yo. Los pocos que me leen a un lado y yo y mis cansados ojos después del trabajo navegando delante de la pantalla, informándome, digiriendo y regurgitando para ayudarles a entender lo que está sucediendo al otro.
No voy a decir que sea un recorrido altamente satisfactorio no les voy a engañar. A veces flaqueo cuando veo que el esfuerzo invertido en crear algunas entradas no es recompensado más que con una treintena de visitas y ni un miserable comentario ni en el blog ni en facebook y ni un reposteo. Después recuerdo las conversaciones con Aeroroldy de por qué era bueno hacerlo y me digo que hay que continuar a pesar de lo ingrato a veces de la tarea.
Hablando de Aeroroldy no pregunten mucho por el. Sus obligaciones y preferencias le han mantenido alejado de éstas páginas para mi decepción, ya que me he tenido que cargar con esto yo sólo cuando nunca fue la intención original. Con un poco de suerte algún día encontrará momento y energías para escribir aquí.
Lo cierto es que podría encerrarme en los foros de burbuja o de transición estructural, donde hablamos a diario de estos temas y donde me siento comprendido y en casa y que le dieran por saco al mundo. Pero sigo pensando que es la única cosa que se que puedo hacer para ayudar en estos tiempos: contarles tal y como yo lo percibo lo que está pasando a nivel político y económico y lo que se deriva de ello, que nunca puedan decir que no tuvieron una oportunidad de informarse y tomar sus decisiones con un mínimo de consciencia ante la depresión económica que vivimos.
Cuando empecé hace unos años a hablar de temas económicos en mis entornos se me acusó de agorero y de pesimista. Es cierto que hace mucho tiempo que no le encuentro la gracia a ser un optimista inconsciente y desinformado más. No me sale a cuenta y que quieren que les diga, cuando miro alrededor mío creo que no le está saliendo a cuenta a nadie.
Ahora se me sigue llamando agorero y pesimista pero de una manera más cómplice.
Incluso OD, amigo del que llevaba tiempo detrás para que escribiera aquí me llamaba visionario hace poco en su último post aquí como autor invitado. La verdad es que no me tengo por tal ni mucho menos. La curiosidad me llevó a los foros de burbuja.info y las horas allí invertidas fueron la pastilla roja de matrix para mi. A partir de ahí la inevitabilidad de las cosas se ha ido imponiendo: Recuerdo cuando empecé a bucear en el foro y muchos defendían que para cuando la burbuja inmobiliaria reventara lo de menos serían los pisos, por que la explosión se llevaría por delante el sistema financiero y laboral patrio y España quebraría. Yo también pensé que eran agoreros y pesimistas en aquel entonces...
Al final muchas cosas de ese discurso que hice propio están pasando. Por que no podía ser de otra forma. No con la castuza que nos gobierna. Se está alargando mucho en el tiempo, mucho más de lo que ninguno pensamos fuera a ser posible (se han cambiado las reglas del juego varias veces y eso no nos lo esperábamos) pero al final están pasando (por que esas reglas tan sólo suponen patadas para adelante y no arreglos a la situación), y no puedo negar un puntito de morbosa satisfacción por haberlo visto venir.